Cómo queda Medio Oriente tras la
decisión de Estados Unidos de romper el acuerdo con Irán
Hasan Rohani y
Donald Trump (arriba), Benjamin Netanyahu y Salman bin Abdulaziz (abajo)A pesar de los pedidos de sus aliados occidentales, el presidente Donald Trump repudió finalmente el pacto con Teherán y estableció nuevas sanciones en su contra. La medida impactará sobre la economía de la República Islámica y puede aumentar la tensión en la región más conflictiva del planeta
Por Darío Mizrahi 12 de mayo de 2018
El acuerdo alcanzado el 14 de julio de 2015 entre
Irán y el grupo de potencias integrado por Estados Unidos, Francia, Reino
Unido, Alemania, Rusia y China fue un punto de inflexión en Medio
Oriente. En una región marcada por la inestabilidad, donde los conflictos
se resuelven a misilazos, pretendió ser una salida negociada y pacífica a la
creciente preocupación occidental con el programa atómico persa.
La decisión que
tomó Donald Trump este martes de sacar a Estados Unidos del acuerdo,
que había sido pergeñado por su antecesor, Barack Obama, puede ser un nuevo
punto de inflexión. Con el argumento de que lo firmado no permitiría
"prevenir una bomba nuclear iraní", el Presidente acusó a
Teherán de mentirle al mundo, restableció todas las sanciones que habían sido
levantadas en 2015 y anunció algunas adicionales.
El ministro de relaciones exteriores de la República Islámica,
Mohammad Javad Zarif, ya anticipó que, en respuesta, podrían retomar sus
"actividades nucleares a mayor velocidad que antes". El
giro sube la cotización del ala más radicalizada del régimen, que estuvo
siempre en contra de pactar, y debilita a los moderados, liderados por el
presidente Hasan Rohani.
Hasan Rohani, presidente de Irán
"Los iraníes más decepcionados son los que eran prooccidentales
en un comienzo. Es un golpe para la credibilidad estadounidense en la
opinión pública iraní y le hace el juego a los duros en Teherán, que
presionarán para que haya algún tipo de represalia contra Estados Unidos y
contra Israel. Si el gobierno de Rohani es inteligente, podría sumar algunos
puntos trabajando con los europeos para conservar algunos elementos del
acuerdo", explicó Sara Bjerg Moller, profesora de la Escuela de Diplomacia
y Relaciones Internacionales de la Universidad Seton Hall, Nueva Jersey,
consultada por Infobae.
Si se siente acorralado, y sin perspectivas de encontrar una salida
negociada, no sería extraño que el régimen pretenda fortalecer la
alternativa militar. De hecho, ya advirtió que
aumentaría el presupuesto de su programa misilístico. Esa
posibilidad está causando una peligrosa reacción en cadena en Medio Oriente. Es
lo que se vio esta semana en Siria, que fue escenario del fuego cruzado
entre Irán e Israel.
La decisión del presidente Trump tendrá un impacto significativo
sobre Irán, Medio Oriente y el régimen de no proliferación
Para evitar que crezca la tensión, los otros cinco firmantes
del pacto anunciaron que harán lo posible para mantenerlo vigente a
pesar de la salida estadounidense. Emmanuel Macron, que estuvo hace dos semanas
en Washington tratando de convencer a Trump de ir en otra dirección, dijo que
"Francia, Alemania y el Reino Unido lamentan la decisión", pero
"permanecen comprometidos a asegurar que el acuerdo sea respetado".
Los cancilleres de
esos países se reunirán con su par iraní el lunes, para evaluar la
manera de que sobreviva el compromiso. Teherán no descarta esa opción. Pero
cuesta imaginar que sea sostenible con Estados Unidos en contra.
Donald Trump había prometido romper el acuerdo con Irán (AFP)
Irán y un golpe difícil de asimilar
"La decisión del presidente Trump tendrá un impacto significativo
sobre Irán, Medio Oriente y el régimen de no proliferación", dijo a InfobaeGawdat
Bahgat, profesor de seguridad nacional en el Centro de Estudios Estratégicos
Oriente Próximo Asia del Sur, de la Universidad de Defensa Nacional, Washington
DC.
Los lineamientos del acuerdo eran claros. Irán debía reducir
su plan de enriquecimiento de uranio a niveles que estén muy por debajo de lo
necesario para fabricar una bomba, y garantizar el acceso a observadores
externos para verificar el cumplimiento de lo firmado. A cambio, la comunidad
internacional levantaba las sanciones que lo estaban afectando profundamente.
La hostilidad persa hacia Occidente desde la Revolución Islámica de
1979 es inocultable. También su apoyo directo e indirecto a organizaciones que
han cometido múltiples actos terroristas en las últimas décadas. Si
Rohani accedió a negociar un acuerdo inimaginable años antes fue,
fundamentalmente, por necesidad.
Emmanuel Macron, presidente de Francia, no logró convencer a Trump de
cambiar de decisión
"La economía iraní sufrirá con la retirada de Estados Unidos
porque Washington castigará a cualquier corporación internacional que comercie
con el país. Políticamente, los dirigentes de línea dura se sentirán
reivindicados por haber dicho que no se podía confiar en Estados Unidos. Es
un puñetazo a la agenda de moderación de Rohani", afirmó Shahram
Akbarzadeh, especialista en política de Medio Oriente y Asia Central de la
Universidad Deakin, Australia, en diálogo con Infobae.
Los números son contundentes. Entre 2012 y 2015, Irán colapsó
económicamente. Su PIB se redujo a un ritmo de 9% anual, con exportaciones
petroleras que cayeron a la mitad y activos millonarios congelados en bancos
extranjeros. La firma del pacto y el levantamiento de las penalidades tuvo un
efecto casi automático. El país creció 7% en el último bienio, recuperó los
recursos que tenía bloqueados e incrementó sus ventas de crudo.
La comparación entre el antes y el después hace pensar que Teherán
estaba interesado en preservar el acuerdo. Lo avala el Organismo
Internacional de Energía Atómica (IAEA por su nombre en inglés), encargado del
monitoreo, que sostuvo que respetó el trazo grueso de lo acordado, y
sólo cometió violaciones menores.
Es un puñetazo a la agenda de moderación de Hasan Rohani
"Irán pagará un precio alto —dijo Bahgat—. Grandes compañías
internacionales dudaban de invertir por la preocupación que generaba que
Washington repusiera las sanciones. Por eso, con muy pocas excepciones, hubo
escasa inversión extranjera. Es poco probable que Europa sea capaz de
proveer los beneficios económicos que Irán esperaba extraer del trato. Las
principales empresas europeas tienen extensos intereses y vínculos con el
mercado estadounidense".
A pesar del pesimismo generalizado de los analistas internacionales en
cuanto al futuro del acuerdo, todavía le queda un hilo de vida. Las
negociaciones que comenzarán este lunes entre Francia, Reino Unido y Alemania
serán determinantes.
"Todo depende de lo que decidan hacer los europeos. Si
trabajan con Teherán para rescatar ciertos elementos del compromiso, como
sugieren algunos indicios, puede que se amortigüe la presión ejercida por las
nuevas sanciones de Estados Unidos. La porción norteamericana del comercio
iraní es muy pequeña en comparación con la de Europa. Pero, si Washington
impone penalidades secundarias sobre miembros de la UE que hagan negocios con
Irán, las cosas se pueden poner más lóbregas", señaló Bjerg Moller.
Benjamin Netanyahu, primer ministro de Israel (Bloomberg photo by
Dario Pignatelli)
Se dispara la tensión en Medio Oriente
Trump nunca estuvo de acuerdo con el convenio que había impulsado
Obama. Salirse fue una de sus principales promesas de campaña. Si
demoró tanto en concretarla fue porque sus primeros asesores en política exterior
y defensa le decían que, por más que el documento fuera imperfecto, romperlo
podría tener consecuencias más negativas que mantenerlo.
La resolución del martes empezó a cocinarse el 13 de marzo pasado,
cuando el Presidente nominó a Mike Pompeo como secretario de Estado,
en reemplazo de Rex Tillerson. A diferencia de su antecesor, Pompeo prefiere
menos diplomacia y más acción directa en las relaciones con sus enemigos.
El giro hacia una política exterior más dura se concretó el 9 de
abril, con la incorporación de John Bolton como asesor de Seguridad
Nacional.Este veterano político republicano fue desde el primer momento uno
de los voceros más enérgicos de la resistencia al acuerdo nuclear de 2015.
El rey saudita Salman bin Abdulaziz Al Saud, en el centro
En la medida en que los adversarios de Estados Unidos lo vean más
dispuesto que antes a usar la fuerza, pueden reaccionar de dos maneras:ellos
mismos empiezan a exhibir poderío militar para no ser considerados rivales
demasiado débiles; o, asustados, deponen la actitud hostil y aceptan
las condiciones que se les impongan. El problema de esta disyuntiva es que sólo
los regímenes que se ven completamente derrotados optan por la segunda
alternativa.
"En el corto plazo —dijo Bjerg Moller—, una posibilidad es que
los iraníes traten de atacar activos estadounidenses en Siria e Irak, a través
de actores no estatales como Hezbollah. En términos más generales, es
probable que Teherán se sienta más aislado que antes en la región. Imagino
que se intensificará el enfrentamiento entre musulmanes chiíes y suníes, que se
desarrolla en Siria y en Yemen".
Los precios del petróleo seguirán disparándose e incluso se
podría llegar a una guerra limitada
El otro protagonista de esta trama es Israel, que fue uno de los que
más celebró el anuncio de Trump, ya que probablemente sería el país más
amenazado en caso de que Teherán logre desarrollar una bomba atómica.Su
reclamo de tomar medidas drásticas contra Irán aumentó a partir de su activa
intervención en Siria, en apoyo a Bashar al Assad, uno de sus principales
aliados regionales. El despliegue militar de su mayor enemigo en la puerta de
su casa inquieta mucho al gobierno de Benjamin Netanyahu.
El miércoles, sólo un día después de la ruptura resulta por
Trump, las Fuerzas Israelíes acusaron a Irán de perpetrar un ataque
fallido con cohetes en los Altos del Golán. En respuesta, desplegaron a su
flota aérea para bombardear docenas de objetivos iraníes en Siria.
"Israel, Arabia Saudita y Emiratos Árabes saludaron firme y
cálidamente la decisión de Trump. Es probable que busquen sacar
ventaja del debilitamiento iraní. Los ataques contra sus aliados en Siria,
Irak, Líbano y Yemen se van a intensificar. En resumen, todo Medio Oriente
enfrentará mayores incertidumbres políticas y de seguridad", sostuvo
Bahgat.
Los misiles lanzados por Israel contra posiciones iraníes en Siria
(REUTERS/Omar Sanadiki)
El acuerdo nuclear era un dique de contención para los conflictos que
conviven superpuestos en la región, con epicentro en Siria: entre
Irán e Israel, entre Arabia Saudita (de mayoría suní) e Irán (de mayoría chií),
entre Rusia y las potencias occidentales. El pacto forzaba a Teherán a
autolimitarse, y producía el mismo efecto sobre Israel. Sin una negociación de
por medio, sólo queda ir al choque, y eso siempre es peligroso en Medio
Oriente.
"Lo que pasó va a complicar el frágil ambiente de seguridad en la
región", dijo a Infobae Nazir Hussain, director de la
Escuela de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad
Quaid-i-Azam, en Pakistán. "Hay claras líneas de combate: de un lado,
Estados Unidos, Arabia Saudita e Israel; del otro, Rusia, Turquía e Irán. Los
precios del petróleo seguirán disparándose e incluso se podría llegar a una
guerra limitada", concluyó.
https://www.infobae.com/america/mundo/2018/05/12/como-queda-medio-oriente-tras-la-decision-de-estados-unidos-de-romper-el-acuerdo-con-iran/
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