jueves, 29 de junio de 2017

La 'cuna' de Daesh ha caído: ¿qué futuro le espera al grupo terrorista?
Fuerzas especiales iraquíes en las inmediaciones de Mosul, 21 de octubre de 2016

Las tropas iraquíes han retomado el control sobre la principal mezquita de Mosul, en la que Abu Bakr al Bagdadi proclamó la creación de su particular califato. Aunque la ciudad aún no ha sido liberada por completo, la simbólica conquista supone "el final del falso estado de Daesh", anunció el primer ministro iraquí.

La coalición dirigida por el Pentágono ha pospuesto en varias ocasiones la liberación final de la ciudad de los combatientes extremistas. Sin embargo, tras casi un año de combates por el dominio de la urbe, los expertos apuntan a que ni siquiera ahora puede hablarse del final de la ofensiva.
La campaña por liberar la ciudad se inició formalmente en octubre de 2016, cuando el primer ministro iraquí, Haider Abadi, anunció la entrada de unidades de infantería a la localidad. No obstante, la ofensiva por liberar las regiones aledañas a Mosul se inició en marzo del mismo año. Varios expertos pronosticaron que la toma de la ciudad había sido planificada para que acabara al final de la campaña por las elecciones presidenciales de EEUU, pero lo cierto es que cuando se produjo la entrada de Donald Trump a la Casa Blanca, en enero de 2017, la coalición tenía bajo su control solo algunos barrios en el este de la ciudad.
La operación ha causado ya 700.000 desplazados internos, según los últimos informes del Ministerio de Migración iraquí. La cifra total de víctimas civiles aún no ha sido cuantificada.
En marzo de 2017, el canal árabe Al Sumaria anunciaba que el líder islamista Abu Bakr al Bagdadireconocía la perdida de la batalla por Mosul y llamaba a sus seguidores a abandonar la ciudad y unirse a las fuerzas de Daesh en Siria. A día de hoy, el destino del propio Al Bagdadi es incierto. A mediados de junio, el Ministerio de Defensa de Rusia informaba de que el líder terrorista pudo haber sido abatido en un operativo de la aviación rusa cerca de la ciudad de Al Raqa. Dos semanas después, la televisión iraní mostró imágenes del supuesto cadáver de Al Bagdadi.
Cambio de frente
En realidad, las fuerzas de Daesh ya habían estado abandonando la ciudad desde finales de 2016 y desplazándose al frente sirio. Se aprovecharon entonces del corredor hacia el oeste que la coalición les había dejado libre al no culminar el cerco de la ciudad. El jefe de Hizbulá —grupo chií que combate a Daesh en Siria— acusó entonces a EEUU de facilitar el traslado de los extremistas para que combatieran contra el Gobierno sirio.
En enero de 2017, WikiLeaks publicaba una grabación en la que el entonces secretario de Estado de EEUU, John Kerry, confesaba a los líderes insurgentes sirios que Washington planeaba utilizar a Daesh para presionar a Bashar Asad. En el último año, además, se han registrado varios golpes de las fuerzas estadounidenses a posiciones controladas por el Gobierno sirio.
El desplazamiento de los extremistas de Irak a Siria, evidentemente, conllevaría complicaciones para las fuerzas sirias y sus aliados. En particular, fueron los combatientes de Daesh que abandonaron Irak los que en diciembre de 2016 retomaron el control sobre Palmira, mientras que la mayor parte de las fuerzas gubernamentales sirias se encontraban combatiendo en Alepo.
"Es evidente el proceso de traslado de grandes grupos terroristas de Irak, lo que les permite realizar ofensivas de mayor envergadura en territorio sirio", advertía entonces el portavoz del presidente ruso, Dmitri Peskov.
Pero Siria no es el único lugar a donde los extremistas podrían mudarse. Boris Dolgov, investigador del Centro de Estudios Árabes de Rusia, recordó en una entrevistaconcedida a la cadena RT que los líderes de Daesh llamaron a sus seguidores a trasladarse a Afganistán, Libia e incluso a Europa, haciéndose pasar por desplazados.
"Ahí los yihadistas crearán células durmientes de terroristas. Del mismo modo pueden actuar en Irak. Es suficiente con mezclarse con la población local", advertía Dolgov.
Cambio de táctica
Al contrario que la Administración anterior, Donald Trump no parece considerar a los islamistas radicales como un instrumento para promover sus intereses en la región. Durante su campaña, criticó duramente a la candidata demócrata, Hillary Clinton, acusándola de provocar el auge de los grupos extremistas mientras ocupaba el cargo de secretaria de Estado durante las primaveras árabes.
Ahora, la práctica de las 'mudanzas' de los grupos extremistas según la conveniencia de Washington parece haber llegado a su fin. Según informó el secretario de Defensa, James Mattis, en mayo de 2017, el Pentágono aplicará una nueva táctica en Irak y Siria, impulsada por el propio Donald Trump.
"[Donald Trump] ordenó cambiar la táctica, lo que supone no expulsar a los yihadistas de sus lugares seguros sino rodearlos en sus bastiones y aniquilar al enemigo allí", dijo Mattis durante una rueda de prensa en el Pentágono.
Aunque la recuperación de Mosul es un hito importante en la lucha contra Daesh, no supone el fin de 'la guerra contra el terrorismo'. Sus líderes militares son personas altamente motivadas y disciplinadas, con conocimientos en tácticas de guerrilla. Todo parece indicar que la caída final de Daesh está todavía por ver.    
https://mundo.sputniknews.com/orientemedio/201706301070385644-daesh-mosul-irak-otan-baghdadi/

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