jueves, 30 de julio de 2020

Guerra de nervios entre Israel y Hizbulá
La bandera de Hizbulá  y el retrato de su líder, Hasán Nasralá

JERUSALÉN (Sputnik) — La tensión en la frontera entre Israel y Líbano ha rebrotado esta semana debido a un confuso incidente ocurrido el 27 de julio cerca de las Granjas de Sheba, una zona ocupada por Israel en la guerra de 1967 que periódicamente se convierte en foco de nerviosismo para el Ejército hebreo y para la organización libanesa Hizbulá.


La tensión estalló la semana pasada cuando la aviación israelí bombardeó un objetivo en el área de Damasco, la capital de Siria, causando la muerte de un miliciano de Hizbulá. El líder de la organización, Hassan Nasrallah, ha establecido que cada muerte de uno de sus milicianos no pasará en vano y tendrá una réplica.


Las obligaciones de Hizbulá

Pero Hizbulá no puede cruzarse de brazos y dejar que Israel mate a sus milicianos en Líbano o Siria, puesto que entonces se crearía una situación similar a la que existe entre el estado judío, Siria e Irán. Es decir, que el Ejército israelí ataca objetivos sirios e iraníes cuando se le antoja y estos países no responden, lo que anima a Israel a continuar por el mismo camino.

Nasrallah sabe que si no responde, Israel hará lo mismo que hace con Siria o Irán, y por ello es preciso disuadir al estado judío de sus continuados ataques. La única manera de conseguirlo es atacando objetivos israelíes de manera que Israel sepa que cada uno de sus ataques tendrá una réplica y antes de actuar se lo piense dos veces.


© AP PHOTO / TSAFRIR ABAYOV

El incidente del 27 de julio fue confuso. La primera noticia la realizaron los medios israelíes con filtraciones del Ejército. Según la versión inicial, emitida poco después de las 15 horas, una célula de cuatro milicianos de Hizbulá penetró en las Granjas de Sheba, disparó contra un objetivo militar israelí, y la artillería israelí respondió matando a los cuatro milicianos.

A lo largo de la tarde los medios hebreos dieron hasta cuatro versiones distintas, y al final resultó que no había habido ningún muerto y todo el incidente quedó bajo el ropaje de cierta incredulidad. Al día siguiente, el diario Yediot Ahronot habló de una "guerra de nervios" entre Israel y Hizbulá, dando a entender que Israel había perdido esa guerra.

Aunque Hizbulá no hizo ninguna declaración oficial sobre la supuesta confrontación armada, el canal de televisión Al Mayadeen, próximo a la organización chií, aseguró que el incidente no había existido, y que no había habido ninguna "confrontación" armada (ishtibak), en contra de lo que aseguraba Israel.
Tensión en la frontera

En cualquier caso, el 28 de julio el Ejército israelí anunció el envío de más refuerzos a la frontera con Líbano y los dirigentes hebreos, incluido Netanyahu, no cesaron de amenazar a Hizbulá sin referirse en detalle a la supuesta confrontación del 27 de julio. Desde entonces la tensión en la frontera es extrema y nadie sabe si Hizbulá actuará en cualquier momento para responder a la muerte de su miliciano en Damasco.


RONEN ZVULUN

El mismo 27 de julio un dirigente de Hizbulá aseguró que su organización no prevé una escalada militar en los próximos meses, pero esto es algo que puede escaparse de las manos de Hizbulá e incluso de Israel en función de cómo se desarrollen los acontecimientos en las próximas horas y en los próximos días.

Medios libaneses e israelíes han indicado que Netanyahu ha enviado un comunicado a Hizbulá atribuyendo a un error la muerte de su miliciano en Damasco y diciendo que no tiene interés en una guerra con Hizbulá. Sin embargo, la calma tensa de la última semana puede romperse en cualquier momento.

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